11/6/10

DOS SONETOS A UN MÍSTICO..



Amor que se cruzó por mi camino
y me encontró en la sombra, abandonada.
Amor que fuera luz en la callada
y sombría espesura del destino.

Esencia de lo noble y de lo fino:
le sorprendí brillando en su mirada.
Mas no quiso hacer caso a mi llamada
y transformó lo humano en lo divino.

Yo me quedé con la esperanza rota.
¡Corazón que me sangra gota a gota
siempre que pongo mi ilusión en algo!


¿Por qué tan fuerte ante la vida fuerte?
¿Es que miedo a la vida le tuviste,
amor que no supiste lo que valgo?

II

Abrí por ti mi corazón entero
y en él pudiste ver sin velo alguno.
Lo que hacerme sentir pudo ninguno
sintió por ti mi corazón sincero.

Amor entre los grandes el primero:
Amor de aquello que entre mil hay uno.
Se te ofreció inocente y fue importuno.
Y lo calló tu voluntad de acero.

¿Por qué quieres vivir vida divina
si de la forma humana estás vestido?
¿Acaso el mismo Dios no se adivina

tras de la oscura puerta del destino?
Si el alma entre la carne va escondida,
¿por qué este empeño es sofocar la vida?

 Claudia Lars


4/6/10

TRASMUNDO. 24 DE NOVIEMBRE...


Mirarme hoy es ponerse más triste que una calle
 a la que el viento hubiese dejado sin visillos.
Es ser como una alcoba sin camas habitables,
como un tejado roto que asustara los nidos.

Me miras y te afliges y quieres acercarle
la memoria a mis ojos de nuestro tiempo vivo.
Hoy tengo la esperanza color de algunos árboles,
de aquellos que en otoño se mueren de amarillo.

No sé dónde ponerme los huesos en la carne,
cómo esconderle al pecho su largo pasadizo.
Mirarme hoy es ponerse más triste que una clase
sin tiza y sin pupitres, donde no hubiese niños.

Confieso que te quiero más que nunca esta tarde,
hoy que tiemblas de miedo junto a mi maleficio.
Tus ojos se me entregan com el rostro de un parque
donde, nuevos, los sauces emigraran de sitio.

Me miras y sostienes un pájaro en el aire,
el cielo respirable que me ha sido prohibido.
Tus manos me consuelan con su fruta abundante,
van sanándome dentro más despacio que un siglo.

Miras como ofreciendo tus ojos inyectables,
tus ojos enfermeros frescos como un racimo.
Mirarme hoy es ponerse más triste que un paisaje
donde nunca las ramas despertaran de mirlos.

Y yo, porque te amo, me oculto en este traje
de sábanas que lavan su muerte los domingos.
Me asomo a tus dos ojos como a dos ventanales.
Confieso que te quiero como nadie me quiso.

Porque tú, que me miras, ya no encuentras a nadie.
Nadie que me conozca puede decir que existo.
Acuden a mis ojos tus ojos a llorarme.
Llegas a despedirte. Te has mentido, amor mío.

 Angel García López

23/5/10

POEMA DE LAS COSAS...


Quizás estando sola, de noche, en tu aposento

Oirás que alguien te llama sin que tú sepas quién

Y aprenderás entonces, que hay cosas como el viento

Que existen ciertamente, pero que no se ven

Y también es posible que una tarde de hastío

Como florece un surco, te renazca un afán

Y aprenderás entonces que hay cosas como el río

Que se están yendo siempre, pero que no se van.


O al cruzar una calle, tu corazón risueño

Recordará una pena que no tuviste ayer

Y aprenderás entonces que hay cosas como el sueño,

Cosas que nunca han sido, pero que pueden ser.


Por más que tú prefieras ignorar estas cosas

Sabrás por qué suspiras oyendo una canción

Y aprenderás entonces que hay cosas como rosas,

Cosas que son hermosas sin saber que lo son.


Y una tarde cualquiera sentirás que te has ido

Y un soplo de ceniza regará tu jardín

Y aprenderás entonces que el tiempo y el olvido

Son las únicas cosas que nunca tienen fin.


José Angel Buesa..

POEMA DE LA ESPERA....


Yo sé que tú eres de otro y a pesar de eso espero.

Y espero sonriente porque yo sé que un día

Como en amor el último vale más que el primero

Tú tendrás que ser mía.


Yo sé que tú eres de otro pero eso no me importa.

Porque nada es de nadie si hay alguien que lo ansía.

Y mi amor es tan largo y la vida es tan corta

Que tendrás que ser mía.


Yo sé que tú eres de otro.

Pero la sed se sacia solamente en el fondo de la copa vacía.

Y como la paciencia puede más que la audacia

Tú tendrás que ser mía.


Por eso en lo profundo de mis sueños despiertos

Yo seguiré esperando porque sé que algún día

Buscarás el refugio de mis brazos abiertos

Y tendrás que ser mía.

José Angel Buesa

POEMA CREPUSCULAR...

En el recogimiento de la tarde que muere,

Entre las imprecisas brumas crepusculares,

Cada jirón de sombra cobra vida, y sugiere

Vaporosas siluetas familiares.

En la brisa que pasa, parece que suspira

La virgen de ojos claros que aún sueña en mi regreso;

El rumor de las frondas abre el ala de un beso,

Y desde aquella estrella, alguien me mira.

Allá, entre la alameda, se perfila la sombra

Grácil de la mujer que amé más en la vida,

Y en la voz de la fuente vibra una voz querida,

Que en su canción de oro y cristal me nombra.

Todo canta, a esa hora, la canción olvidada;

Todo sueña el ensueño que quedó trunco un día,

Y verdece de nuevo la ilusión agostada,

Ebria de fe, de ardor y de armonía.

Y entre la sutil bruma de prestigios de incienso

Que exalta mis recuerdos y mi melancolía,

En la paz de este parque abandonado, pienso

En la mujer que nunca será mía.



M I S T E R I O....


Si tu alma pura es un broche

Que para abrirse a la vida

Quiere la calma adormecida

De las sombras de la noche;


Si buscas como un abrigo

Lo más tranquilo y espeso,

Para que tu alma y tu beso

Se encuentren sólo conmigo;


Y si temiendo en tus huellas

Testigos de tus amores,

No quieres ver más que flores,

Más que montañas y estrellas;


Yo sé muchas grutas, y una

Donde podrás en tu anhelo,

Ver un pedazo de cielo

Cuando aparezca la luna.


Donde a tu tímido oído

No llegarán otros sones

Que las tranquilas canciones

De algún ruiseñor perdido.


Donde a tu mágico acento

Y estremecido y de hinojos,

Veré abrirse ante mis ojos

Los mundos del sentimiento.


Y donde tu alma y la mía,

Como una sola estrechadas,

Se adormirán embriagdas

De amor y melancolía.


Ven a esta gruta y en ella

Yo te daré mis desvelos,

Hasta que se hunda en los cielos

La luz de la última estrella.

Y antes que el ave temprana

Su alegre vuelo levante

Y entre los álamos cante

La vuelta de la mañana.


Yo te volveré al abrigo

De tu estancia encantadora,

Donde el recuerdo de esa hora

Vendrás a soñar conmigo...


Mientras que yo en el exceso

De la pasión que me inspiras

Iré a soñar que me miras,

E iré a soñar que te beso.


MANUEL ACUÑA

22/4/10

AMOR MIO, MI AMOR, HALLADO...

Amor mío, mi amor, amor hallado
de pronto en la ostra de la muerte.
Quiero comer contigo, estar, amar contigo,
quiero tocarte, verte.

Me lo digo, lo dicen en mi cuerpo
los hilos de mi sangre acostumbrada,
lo dice este dolor y mis zapatos
y mi boca y mi almohada.

Te quiero, amor, amor absurdamente,
tontamente, perdido, iluminado,
soñando rosas e inventando estrellas
y diciéndote adiós yendo a tu lado.

Te quiero desde el poste de la esquina,
desde la alfombra de ese cuarto a solas,
en las sábanas tibias de tu cuerpo
donde se duerme un agua de amapolas.

Cabellera del aire desvelado,
río de noche, platanar oscuro,
colmena ciega, amor desenterrado,
voy a seguir tus pasos hacia arriba,
de tus pies a tu muslo y tu costado.


Jaime Sabines

CONCEDEME ESOS CIELOS, ESOS MUNDOS DORMIDOS...


Concédeme esos cielos, esos mundos dormidos,
el peso del silencio, ese arco, ese abandono,
enciéndeme las manos,
ahóndame la vida
con la dádiva dulce que te pido.

Dame la luz sombría, apasionada y firme
de esos cielos lejanos, la armonía
de esos mundos sellados,
dame el límite mudo, el detenido
contorno de esas lunas de sombra,
su contenido canto.

Tú, el negado, da todo,
tú, el poderoso, pide,
tú, el silencioso, dame la dádiva dulcísima
de esa miel inmediata y sin sentido.

Idea Vilariño

A M O R......

Amor
desde la sombra
desde el dolor
amor
te estoy llamando
desde el pozo asfixiante del recuerdo
sin nada que me sirva ni te espere.

Te estoy llamando
amor
como al destino
como al sueño
a la paz
te estoy llamando
con la voz
con el cuerpo
con la vida
con todo lo que tengo
y que no tengo
con desesperación
con sed
con llanto
como si fueras aire
y yo me ahogara
como si fueras luz
y me muriera.

Desde una noche ciega
desde olvido
desde horas cerradas
en lo solo
sin lágrimas ni amor
te estoy llamando
como a la muerte
amor
como a la muerte.

Idea Vilariño

14/4/10

LO QUE QUIERO....


Que nadie me conozca y nadie me quiera,

que nadie se preocupe de mis triste destino.

quiero ser incansable y eterno peregrino

que camina sin rumbo porque nadie que le espera.


Caminar mundo adentro, solo, con mis dolores

nómada, sin amigos, sin amor, sin anhelo;

que mi hogar sea el camino, que mi techo sea el Cielo

y mi lecho las hojas de algún árbol sin flores.

Cuando ya tenga polvo de todos los caminos,

cuando ya este cansado de luchar con la suerte,

me lanzare en las noches sin lunas de la muerte

de donde no regresan jamás los peregrinos.

Y morir una tarde cuando el sol triste alumbre,

descendiendo un camino a ascendiendo una cumbre,

pero donde no haya quien me pueda enterrar...

que mis restos, ya polvo, los disipen los vientos,

para que cuando ella sienta remordimientos

no se encuentre mi tumba ni pueda rezar.


HECTOR J. DIAZ

13/4/10

POEMA


Quizás te diga un día que dejé de quererte,

aunque siga queriéndote más allá de la muerte;

y acaso no comprendas, en esa despedida,

que, aunque el amor nos une, nos separa la vida.

Quizás te diga un día que se me fue el amor,

y cerraré los ojos para amarte mejor,

porque el amor nos ciega, pero, vivos o muertos,

nuestros ojos cerrados ven más que estando abiertos.

Quizás te diga un día que dejé de quererte,

aunque siga queriéndote más allá de la muerte;

y acaso no comprendas, en esa despedida,

que nos quedamos juntos para toda la vida.


JOSE ANGEL BUESA

9/4/10

CARTA SIN FECHA....

Amigo: sé que existes, pero ignoro tu nombre.
No lo he sabido nunca ni lo quiero saber.

Pero te llamo amigo para hablar de hombre a hombre,
que es el único modo de hablar de una mujer.
Esa mujer es tuya, pero también es mía.
Si es más mía que tuya, lo saben ella y Dios.

Sólo sé que hoy me quiere como ayer te quería,
aunque quizá mañana nos olvide a los dos.
Ya ves, ahora es de noche. Yo te llamo mi amigo;
yo, que aprendí a estar solo para quererla más;
y ella, en tu propia almohada, tal vez sueña conmigo;
y tú, que no lo sabes, no la despertarás.

¡Qué importa lo que sueña!
Déjala así, dormida.
Yo seré como un sueño sin mañana ni ayer.

Y ella irá de tu brazo para toda la vida,
y abrirá las ventanas en el atardecer.
Quédate tú con ella. Yo seguiré el camino.
Ya es tarde, tengo prisa, y aún hay mucho que andar,
y nunca rompo el vaso donde bebí un buen vino,
ni siembro nada, nunca, cuando voy hacia el mar.

Y pasarán los años favorables o adversos,
y nacerán las rosas que nacen porque sí;
y acaso tú, algún día, leerás estos versos,
sin saber que los hice por ella y para ti...


JOSE ANGEL BUESA

LA INVITACION AMABLE....

Acércate , poeta: mi alma es sobria,
de amor no entiende -del amor terreno-
su amor es más altivo y es más bueno.

No pediré los besos de tus labios.
No beberé en tu vaso de cristal,
el vaso es frágil y ama lo inmortal.

Acércate, poeta sin recelos…
ofréndame la gracia de tus manos,
no habrá en mi antojo pensamientos vanos.

¿Quieres ir a los bosques con un libro,
un libro suave de belleza lleno?…
Leer podremos algún trozo ameno.

Pondré en la voz la religión de tu alma,
religión de piedad y de armonía
que hermana en todo con la cuita mía.

Te pediré me cuentes tus amores
y alguna historia que por ser añejanos
dé el perfume de una rosa vieja.

Yo no diré nada de mi misma
porque no tengo flores perfumadas
que pudieran así ser historiadas.

El cofre y una urna de mis sueños idos
no se ha de abrir, cesando su letargo,
para mostrarte el contenido amargo.

Todo lo haré buscando tu alegría
y seré para ti tan bondadosa
como el perfume de la vieja rosa.

La invitación esta….sincera y noble.
¿Quieres ser mi poeta buen amigo
y solo tu dolor partir conmigo?
♥
Alfonsina Storni

CANCION DE LA NOCHE SOLA....


Fue mía una noche.

Llegó de repente,

y huyó como el viento, repentinamente.

Alumna curiosa que aprendió el placer,

fue mía una noche. No la he vuelto a ver.

Fue la noche sola de una sola estrella.

Si miro las nubes, después pienso en ella.

Mi amor no la busca; mi amor no la llama;

la flor desprendida no vuelve a la rama,

y las ilusiones son como un espejo

que cuando se empaña pierde su reflejo.

Fue mía una noche, locamente mía:

me quema los labios su sed todavía.

Bella como pocas, nunca fue más bella

que soñando el sueño de la noche aquella.

Su amor de una noche sigue siendo mío:

la corriente pasa, pero queda el río;

y si ella es la estrella de una noche sola,

yo he sido en su playa la primera ola.

Amor de una noche que ignoró el hastío.

Somos las distantes orillas de un río,

entre las que cruza la corriente clara,

y el agua las une, pero las separa.

Amor de una noche: si vuelves un día,

ya no he de sentirte tan loca y tan mía.

Más que la tortura de una herida abierta,

mi amor ama el viento que cierra una puerta.

El amor florece tierra movediza,

y es ley de la llama trocarse en cenizas.

El amor que vuelve,

siempre vuelve en vano,

así como un ciego que tiende la mano.

Amor de una noche sin amanecer:

¡acaso prefiero no volverte a ver!


JOSÉ ANGEL BUESA

EPIGRAMA...


Al perderte yo a tí, tú y yo hemos perdido:

yo, porque tú eras lo que yo más amaba,

y tú, porque yo era el que te amaba más.

Pero de nosotros dos, tú pierdes más que yo:

porque yo podré amar a otras como te amaba a tí,

pero a ti no te amarán como te amaba yo.


Ernesto Cardenal...